DE ESTA CRISIS SE SALE CON MÁS DEMOCRACIA,MÁS LIBERTAD Y MENOS EXABRUPTOS.
Como ya escribí en este mismo blog hace algunas fechas, tras la tragedia sanitaria que nos está tocando vivir, nos tendremos que enfrentar a la mayor crisis económica y social que haya vivido España desde la Guerra Civil. Todos los organismos nacionales e internacionales están augurando una crisis para la economía española realmente seria, e incluso la realidad en mi opinión superará para mal algunas de las cifras que para la economía española anticipan estos Organismos.
Ante esta evidencia estoy viendo por casi todos lados comportamientos que me inquietan y mucho. El grado de crispación política es muy preocupante y como digo hay pocas excepciones a ello. En todo este proceso trágico del COVID-19 que nos está tocando sufrir y en lo que se refiere a la salida del mismo (que nadie dude que saldremos), tendremos que estar atentos a muchas cosas. Para empezar y como ya adelanté en un artículo en este mismo blog, a unas medidas económicas tomadas por parte del gobierno que van en la dirección equivocada. Es un tremendo error poner más obstáculos a quienes tendrán que volver a levantar nuestro tejido productivo. También me preocupa el mensaje demasiado generalizado de que saldremos de esta tragedia con un crecimiento voraz del ogro filantrópico (como diría Octavio Paz), es decir, del Estado. Una cosa es que de forma coyuntural y por motivo de esta emergencia sanitaria, se permita al Estado ciertas licencias y otra muy diferente es que eso se aproveche para un crecimiento desorbitado del mismo.
De esta crisis debemos salir también con más democracia. Es inadmisible que los extremos en España estén intentando arrimar el ascua a su sardina durante esta tragedia y es aún más triste que los partidos que gobiernan y han gobernado les rían las gracias a sus respectivos extremos. España es una democracia y hay que repetirlo y defenderlo una y cien veces frente a la coincidencia de los independentistas y de la extrema derecha en que no lo es. A cualquiera que piense que España no es una democracia, le invitaría amablemente a que se marchase a una dictadura de verdad, a ver si luego lo puede contar. España debe tener una posición fuerte en Europa, porque una vez más utilizando a Ortega: “Europa es la solución”. Tenemos en España un pensamiento antieuropeo que brota de los extremos (izquierdo y derecho) que no nos podemos permitir que tenga éxito. Fuera de Europa, España sería un erial.
En la actual situación de España sería muy aconsejable que los tres partidos constitucionales que conviven en nuestro panorama político: PSOE, PP y Ciudadanos, se pusieran de acuerdo en un gran pacto nacional de reconstrucción. Y eso exigiría que todos dieran la espalda a sus respectivos extremos. El PSOE a Podemos y a sus ideas estatistas y controladoras de la economía y de la sociedad. Y desde luego el PP debería dar la espalda para siempre a su extremo, que ha llegado a pedir de forma clara en redes sociales un golpe de Estado en España liderado por el ejército. Eso es simplemente inadmisible en nuestra democracia. No se puede llamar partido político democrático y constitucional a quien eso pide. Los que creemos en la democracia, en la libertad y en el Estado de Derecho debemos estar cuanto más lejos mejor de esos extremismos vomitivos.
España ha sido capaz de salir adelante con éxito de grandes citas. Hemos sido capaces nada más y nada menos que de darnos una democracia que supone el mayor periodo de paz, libertad, democracia y prosperidad de nuestra historia. Los españoles (de muy diferentes ideas, pero todos buscando la libertad) fueron capaces de ponerse de acuerdo en momentos muy difíciles. Este es otro momento que exige altura de miras, responsabilidad política y amor por nuestra democracia y libertad. Por tanto yo les pido en la medida de mis posibilidades desde aquí al Presidente del Gobierno y a los líderes de PP y de Ciudadanos, que dejen atrás sus diferencias, que se sienten, que hablen, que lleguen a acuerdos por el bien de España, que destierren todo extremismo a izquierda y derecha y que vuelvan a situar a nuestro país en la centralidad y en la moderación. Si fuera así una gran mayoría de españoles lo celebraríamos.
Álvaro Lodares (Economista). SIGUE A ALVARO EN SUS REDES
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