Ser autónomo es muy bonito, te permite cumplir sueños, realizar proyectos, expresar mediante tu trabajo ideas que pueden cambiar la vida de las personas, pero también requiere muchos esfuerzos físicos. Muchas horas trabajando, sin horarios ni dias. Haciendo esfuerzos que pones por encima de tu propia salud. Horas de pie, cargas de peso superior a tu fuerza física, comer poco o a deshoras, dormir y descanso escaso…
Quien esté leyendo este post y sea autónomo o trabajador por cuenta propia se estará poniendo en mi piel y entiendo perfectamente lo que estoy describiendo. Quizás otros piensen que estoy exagerando, pero os puedo decir que estas situaciones son reales, no ficticias.
Para una buena salud los médicos y especialistas recomiendan dormir entre 7-8 horas. Casi una utopía para autónomos, que estamos pensando en mejorar las 24 horas, o desvelados en algunos casos por los problemas que continuamente nos acarrea el trabajo.
Cuando empiezas muy joven con los negocios, como fue mi caso, los esfuerzos que llevas en el cuerpo después de 36 años te pasan factura, vaya si lo hacen…Nos creemos sobre humanos, pero no es asi. Todo lo contrario, somos frágiles y nuestro cuerpo llega un momento que dice: “Basta”.
Y ese “basta” son lesiones y enfermedades. He sufrido a lo largo de mi carrera profesional hernias discales y cervicales además de lesiones en la rodilla. Múltiples operaciones a mis espaldas, nunca mejor dicho, contemplan mi historia.
Como se han ido desarrollando dichas operaciones te las cuento la semana próxima.