Pasado el verano fuimos recobrando poco a poco la normalidad. Ese verano fue relativamente normal. Pasamos el verano como si nada hubiera pasado el año anterior. Y en cuanto a la venta, volvimos poco a poco a recuperar la normalidad. Se produjo eso que algunos llamaron el efecto champan. Después de casi un año con restricciones y con multitud de eventos suspendidos, llegaba la hora de volver a la normalidad.
¿Qué paso durante la pandemia y el tiempo de confinamiento y restricciones ¿Pues que todos aprendimos a hacer bollos, pan, dulces… ¿Y qué consecuencia tuvo aquello? Jajajaja. Pues que todo el mundo engordó, y en algunos casos, mucho.
Llegaba la hora de probarnos los trajes pre-pandemia para los eventos que teníamos y no había manera de abrocharse aquel pantalón. Y ahí es donde estuvimos nosotros para dar buenas experiencias de compra a nuestros clientes.
Además, los clientes no habían engordado un poco, la subida de kilos, en general, fue muy acentuado. Aquello fue un poco frustrante para algunos hombres, para nosotros una oportunidad de mostrar nuestras buenas colecciones.
La afluencia de clientes en nuestras tiendas durante el cuarto trimestre del año 2021 fue en aumento. Había deseo de comprar para los eventos del año 2022. La venta se fue recuperando poco a poco y auguraba que las bodas y celebraciones iban a ser muy numerosas. Llego a haber colapso en iglesias, juzgados y restaurantes.
Por suerte para todos, íbamos olvidando los dramas del pasado y mirábamos con optimismo el futuro. El año 2022 era para todos nosotros una esperanza de que los negocios se recuperaran definitivamente. En el próximo capitulo os cuento como se presentó la nueva campaña.