Este negocio me ha dado mucho. Muchas satisfacciones personales. Cuando un empresario emprende, además de arriesgar su patrimonio, encuentra a cambio muchas satisfacciones. Satisfacciones personales y emocionales. Lo más importante que me ha dado mi empresa han sido la cantidad de amigos que he hecho por el camino. En un mundo donde las relaciones personales son fundamentales para el desarrollo de la actividad, te cruzas con mucha gente por el camino.
El slogan de este 35 aniversario es “Sin ti no hubiera sido posible”. Frase que engloba a toda esa gente que por el camino nos ha ayudado a llegar hasta aquí. En los primeros capítulos daba las gracias a muchas personas, entre otras a mi madre que tanto hizo por mí.
Pero seria injusto no acordarse en este momento de mis memorias de todos esos proveedores que nos han ayudado por el camino y han hecho posible que hoy estemos aquí. Muchos de ellos empezaron como lo que son, proveedores. Algunos siguen como tal, pero otros, por su forma de ser mas extrovertida o por sus dotes comerciales, han pasado a engrosar la lista de amigos, y en algunos casos, buenos amigos.
En un capitulo mencioné a Fernando Rodriguez. Pero hoy quiero acordarme aquí de Carlos Córdoba, Miguel Ángel Mata, Miguel Ángel Gómez, Rafael Gutierrez, Alberto Castro, Alfredo Ecija, Saturnino Vallez, Javier Nevado, Miguel Palacios, Ramón Horcajada, Juan Antonio Huerta padre e hijo, y un largo etc. Pido perdón si me olvido de alguno, que seguro que así será.
Algunos ya no están en la industria de la moda, otros continúan luchando como jabatos y entre todos hacemos un poco mas grande cada día este país. Las diferentes crisis que han azotado duramente este país durante estos 35 años han hecho que algunos hayan tenido que reinvertirse y cambiar de negocio. Otros, sin embargo, se han reinventado dentro de la industria de la moda y siguen al pie del cañón.
Y alguno de ellos, después de tantos años hemos pasado de una relación comercial a una personal, siendo hoy en día grandes amigos y compartiendo buenos momentos juntos. Es el caso, entre otros, de Alberto Castro, Miguel Palacios, Alfredo Ecija, Miguel Ángel Gomez o Carlos Córdoba y Juan Antonio Huerta.
Con este último, he tenido la oportunidad de aprender mucho, pero también de otro de los momentos inolvidables que me ha dado este negocio, viajar. Junto con Juan Antonio Huerta padre e hijo hice viajes inolvidables de trabajo donde juntábamos aprendizaje y ocio para hacer unos recuerdos que permanecerán siempre en mi memoria. De Carlos Cordoba recuerdo con mucho agrado y satisfacción los viajes que hacía junto a su delegado comercial en Madrid a Almedinilla, donde tienen su sede central, para ver las colecciones y los buenos momentos que pasaba con Jesús Rodríguez, hoy ya jubilado. En el próximo capitulo os cuento donde fuimos de viaje y lo bien que lo pasamos los Huerta y un servidor.