Para el ciudadano común, el mismo que compra en sus centros comerciales –como La Vaguada (Madrid) o Plaza Norte 2 (Alcobendas) –, Robert Balkany (Rumanía, 1931-Suiza, 2015) constituye un auténtico misterio. Quizá no conozca ni su nombre. Este magnate fue íntimo amigo del rey Juan Carlos, estuvo casado con Maria Gabriela de Saboya, y fue uno de los hombres mejor relacionados del siglo XX, pero jamás concedió una entrevista. Tampoco hay apenas instantáneas, salvo aquella que lo inmortalizó junto a Esperanza Aguirre en 2013, durante la inauguración de uno de sus centros comerciales.
Este empresario de origen rumano-francés era el presidente de la Sociedad General Inmobiliaria de España y de Shopping Center Company. Y pasará a la historia como el magnate de los centros comerciales (solo en Europa tenía un total de 40). A él le debemos los madrileños La Vaguada, Plaza Norte, La Plaza de la Moraleja, Gran Plaza y Madrid Río, entre muchos otros, que controlaba desde su suite en el hotel Santo Mauro cuando venía a la capital de España.
El centro comercial del que os hablaba la semana pasada es, precisamente Gran Plaza 2 en el termino municipal de Majadahonda en Madrid. Balkany es un viejo conocido de la aristocracia española. Amigo íntimo del Rey emérito, ambos compartieron durante su adolescencia jornadas de esquí en Suiza, veranos en la Costa Azul y cacerías en cotos rumanos con un tercer compañero, el príncipe Aga Kham. Incluso, compartieron novia. Balkany se casó en segundas nupcias con la princesa María Gabriela de Saboya, que había sido la primera novia en la adolescencia del Rey emérito. Por eso, no es de extrañar que Jaime de Marichalar fuera consultor de sus aventuras empresariales en España.
Pues estando en plena obra, y a los pocos días de la inauguración, Robert Balkany paseaba por su majestuoso centro comercial vigilando en primera persona como iban las obras de los diferentes operadores que inaugurarían próximamente. El iba siempre el primero y unos pasos atrás todo su sequito. Tenia muy mal humor y genio y no tenia reparo alguno en manifestar en público, y algunas veces con bastantes malas formas, las cosas que no le gustaban. Un día pasó por delante de mí local y dirigiéndose a mí me dijo: “Que buen local has elegido, enfrente de Primark”. Y claro, mi respuesta no pudo ser otra que: “No sr. Balkany, el que ha elegido buen local ha sido Primark, enfrente de Paco Cecilio”. Todo el sequito, incluido él que tenia siempre un rictus muy serio, se partieron de risa. Risas que se oyeron en todo el centro comercial. La confianza en mi mismo y la seguridad de mis posibilidades siempre han sido otra de las claves de mi éxito.