Después de tres meses agotadores de obra, terminamos la reforma integral del local y dejamos una tienda preciosa. Era el mes de mayo de 2006 y era un día caluroso. Había una expectación increíble por la magnitud del centro comercial. Cuando firmas el contrato de arredramiento el local te lo entregan en bruto. Es decir, solo tiene las divisiones horizontales de los locales contiguos. Nada más… todo lo demás está en bruto y tienes que hacer la obra completa. Tanto es así, que, por ejemplo, el nivel del suelo está por debajo del nivel del mall. Tienes que rellenar con cemento hasta la altura del local respecto al nivel del pasillo.

Acometidas eléctricas, instalaciones de aire acondicionado y contra incendios, tabiquerías, cerrajería exterior…todo de todo. Un trabajo muy arduo y laborioso de permisos, licencias, documentación, etc. Gracias a que siempre hemos contratado empresas de fiabilidad y credibilidad se puede hacer todo esto de manera legal y profesional

Pues acabado todo esto, y después de muchos quebraderos de cabeza llega el día más deseado, el día de la inauguración. Dia de estreno, día de nervios. Ansias de inauguración, ganas de empezar a facturar y que todo eche a rodar. Los días previos son estresantes, no puedes imaginarlo.

Todos tenemos unas cláusulas de penalización en caso de no llegar al día de inauguración con la obra terminada y la tienda abierta. La penalización es equivalente a un mes de alquiler, y los alquileres son muy elevados. De esa manera, todo el centro comercial se inaugura con la totalidad de comercios abiertos al público. Pero si te das una vuelta por las obras del centro comercial tres días, piensas que no abren ni el 40 % de las tiendas. Pero te aseguro que todos abren en su fecha prevista, sino ya sabes que pasa…

El día de la apertura es día de muchos nervios, la noche antes no duermes y llegas muy pronto al centro comercial como queriendo combatir los nervios por llegar el primero al centro comercial. Abrimos a las 10:00 horas con unas expectativas muy altas. A las 12:00 horas, dos horas más tarde de la apertura de puertas y con el centro abarrotado de público, nos dice el servicio de mantenimiento que ya podemos conectar el aire acondicionado. Que se acaba de hacer las pruebas y todo está correcto.

Ponemos el aire acondicionado y viene la mayor frustración y desilusión. Se transformó la ilusión en decepción. La alegría, en amargura…al conectar la maquina se salió toda el agua por los conductos y se nos inundó la tienda hasta los tobillos. La tienda, el mobiliario…todo nuevo y recién estrenado y con agua por toda la tienda saliendo por todos los conductos del aire acondicionado. El centro comercial lleno de clientes y nuestra tienda llena de agua. Terminamos de achicar agua a las 21:00 horas totalmente agotados y exhaustos de cansancio. Mi alegría se convirtió en lágrimas, las lágrimas más amargas que recuerdo profesionalmente.