A partir de ese momento la vida en la empresa cambió radicalmente. Tenía que viajar todas las semanas a Asturias para seguir de cerca la tienda y ver su evolución. A la vez, seguía trabajando en Madrid y sus tiendas. Preparaba colecciones, atendía a fabricantes, hacia formación, mejoraba las comunicaciones y marketing… En fin, un emprendedor en toda regla.
No hace falta decir que los autónomos y empresarios somos esos grandes damnificados de este país. Trabajamos todo el día sin parar con pocos recursos para sacar adelante nuestra empresa. Y casi nunca tenemos el reconocimiento que nos merecemos por parte de la sociedad. Es más, últimamente los grandes señalados de los males de este país. Gran injusticia el acoso y derribo por parte de nuestros gobernantes.
Entre viaje y viaje a Asturias volvió a ocurrir uno de esos hechos que dejan a uno señalado. Como una aparición milagrosa, y teniendo que frotarme varias veces los ojos, una tarde estando en Parque astur apareció Manuel Tebas. Hoy director Internacional de Operaciones de Nhood, en aquel momento, comercial de Inmochan. Estaban promoviendo un centro comercial en El Entrego (San martin del Rey Aurelio).
Su sorpresa fue mayúscula, y la mía no menor. Ninguno de los dos sabíamos bien si aquella escena era real o un sueño. Manuel no podía imaginarse que su paseo por el mall de PARQUEASTUR para captar clientes locales podía terminar tomando un café conmigo. Ambos estábamos sorprendidos el uno por el otro. Me preguntó que hacía yo en Asturias, la misma que le hice yo a Manuel. Tengamos en cuenta que mi primera tienda, la que os contaba en los primeros capítulos, situada en Alcalá de henares estaba promovida y gestionada por ellos mismos.
Le conté que había abierto esa tienda hace pocos meses y me iba muy bien. Había sido una experiencia muy bonita y apasionante. La marcha de la tienda iba viento en popa y mi forma de trabajo se había adecuado a viajar cada semana a visitar la tienda. Manuel me contó que estaba desde hace meses viviendo allí porque promovían un centro comercial y estaba comercializando los locales. Os podéis imaginar como acabó la conversación… y lo que estaba gestando dentro de mi…Pero os lo cuento en el siguiente capitulo.