Con el paso de los años, y viendo el éxito de la tienda, la matriz se dio cuenta que España, al calor de la crisis, y la falta de gusto por el buen vestir de sus habitantes, decidió crecer exponencialmente y, hoy en día, hay ciudadanos que antes venían a Madrid a ver musicales o museos y ahora vienen a comprar en sus tiendas. No saben valorar que una prenda cara es más barata a la larga que una de mala calidad. Las prendas de calidad tienen larga durabilidad, además, unas prestaciones de confort que no puede dar nunca una prenda de pésima calidad, diseño y confección. Pero estamos en la era de la inmediatez, y la moda no es ajena a este fenómeno.

Estoy hablando y me refiero a Primark, la tienda donde nadie compra, pero que crece año tras año para colocarse en el numero del ranking de ventas cada año en España. Su expansión ha sido meteórica en nuestro país. Tiene tiendas en casi todas las comunidades autónomas y sus prendas inundan los armarios de los consumidores.

Los datos demuestran que la inmediatez no es buena en ningún orden de la vida y la moda no es una excepción. Las prendas tan baratas no visten, cubren. Y eso se nota cuando ves a gente con prendas, no solo de esta enseña, sino de todas las cadenas low cost que nacieron y crecieron a raíz de la crisis del año 2007 en España y el mundo.

Desde Paco Cecilio defendemos con uñas y dientes la calidad. Nuestra estrategia es la diferencia. La diferencia en todos los sentidos, calidad, diseño, fabricación, etc. Y esa es la clave de nuestro crecimiento y consolidación. Dar prendas duraderas, de calidad y de una larga vida. Demostrando que pagar un poco más es barato.

Recuerdo en los primeros meses de vida de Plenilunio, que los proveedores preocupados por la tienda iban a visitarla y luego me llamaban para tranquilizarme. Me decían que ese tipo de tiendas low cost no tenían cabida en España, que no le daban mucha vida y que cerrarían por la nula o escasa acogida que tendría ese concepto. No veían, o no querían ver, la que se nos avecinaba. Cuando uno ve peligrar su negocio, o se transforman o le transforman. Esto ultimo quiere decir que la transformación es el cierre de tu negocio o industria. Evidentemente, ninguno de los mencionados podría ganarse la vida de videntes o futurólogos, porque la realidad era la que yo les decía. Habían venido para quedarse, como así se ha demostrado. El mundo de la moda ha cambiado, y no precisamente para bien. La calidad de la ropa que se ve por la calle, salvo contadas ocasiones, deja mucho que desear en detrimento de nuestra propia imagen personal.